Estudian el potencial del cultivo de la higuera en la región argentina de Catamarca
En la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Catamarca existe un banco genético con 43 variedades distintas de higos. Es el único en el país, iniciado por Antonio Prataviera y continuado por Dante Carabajal, uno de los especialistas técnicos de la estación local, quien destacó el enorme potencial que tiene la provincia para el desarrollo del higo en pasa como actividad comercial.
“El higo es un cultivo con poco desarrollo, y por eso se inició esta colección que tenemos, con el objetivo de hacer un banco de germoplasma: es el único del país. Acá tenemos todas las variedades inscriptas, con la mayor parte de los genes cultivables”, explicó Carabajal.
“En el país no llegan a 200 hectáreas cultivadas”, contó. Se debe, especialmente, a que la higuera es una planta más habitual de “los patios de casa”, como una cuestión cultural y no tanto económica. “Son muy pocos los que los declaran como cultivos cuando se hacen los censos. En el Valle Central hay diez hectáreas como cultivo, según el Censo Nacional 2018”, explicó.
“En el Oeste hay muchas plantas en las que se hacen higo disecado, la pasa es muy demandada, pero todavía no lo toman como una actividad económica. Es muy importante aprovechar ese potencial, porque si bien la higuera es una planta que se adapta, en el Oeste tenemos condiciones ideales para su cultivo”, indicó.
Los profesionales del INTA trabajan en conjunto con propietarios de campos en los que se prueban variedades de cultivo. Se hacen experimentos de alta densidad, caracterización de los tipos de higo, y para septiembre esperan concluir con un catálogo. “Hacemos una caracterización por diferencias morfológicas, de tamaño, forma de hoja, entre otros puntos que nos ayudan a saber si sirve para cultivo, si es apto para secado, si se puede usar como higo inmaduro para almíbar, o para dulce o vinagre”, comentó. Además, trabajan enavances tecnológicos que permitan aprovechar la tierra y la producción.
“La higuera no es una planta tropical, sino que se adapta. Es muy plástica y muy rústica en la necesidad de suelo, se adapta muy bien”, agregó.
En INTA Catamarca reciben permanentes consultas y visitas de potenciales productores de Mendoza, Córdoba e incluso Santa Fe, que se acercan a consultar porque aumentó el interés en este fruto.
¿Cómo se produce?
“El higo que nosotros conocemos es un higo que no nace de una polinización, tiene receptáculo carnoso donde adentro están las flores. No hay polinizantes son flores estériles, mal llamadas así, porque lo que falta es una avispa que lleve el polen de la flor macho a la flor hembra (como ocurre en el tipo de higo conocido como esmirna, de Turquía, de los más conocidos en el mundo). Por eso tenemos dos tipos de higos: macho y hembra. Los otros nacen en polinización celular sin intervención de sexo, que son los que hay en el país”, explicó.
Los higos que se consumen no se reproducen por vía sexual, sino que se producen por división celular, son partenocárpicos. “Se multiplica el higo a través de estacas, son clonaciones de una variedad, las regamos y podamos. En primavera esas plantas largan unos brotes hermosos, y en invierno se cortan los mejores brotes, que son los que multiplicas dejando que echen raíces”, dijo.
Los viveros más conocidos trabajan con “raíz desnuda”. “En junio o julio se hacen los estaqueros, enraízan, tiran brote y al año siguiente cuando perdió la hoja por efecto del frío se hace el trasplante. Y hay otros viveros que hacen enraizar en bolsa y se puede trasplantar en cualquier época”.
Texto: Peze Soria
Fuente: El Ancasti
Extremadura capitaliza la producción de higo en España
Extremadura, con 12.132 hectáreas, concentra en torno al 56% de la superficie de cultivo de la higuera en España. Andalucía, Castilla La Mancha y Comunitat Valenciana son las otras comunidades productoras en el país, donde se registran 21.473 hectáreas y 47.750 toneladas.
Los analistas prevén que el mercado de higos frescos crecerá a una tasa anual del 5,3% hasta 2027. La producción de higos se extiende por 54 países en el mundo en una superficie de 218.729 hectáreas. El Top5 de los países productores está encabezado por Turquía con 300.000 toneladas, Egipto 200.000, Marruecos 120.000, Argelia 100.000, Irán 50.000.
Fuente: ADN TV
Los higos, fuente de calcio para tus huesos
La osteoporosis es una enfermedad que afecta a millones de personas cada año. Esta no es la única razón para empezar a preocuparnos por nuestros huesos y saber ¿Qué fruta es buena para los huesos? ¿Cómo prevenir la osteoporosis? Los huesos nos dan soporte, permiten movernos e incluso protegen de lesiones a nuestros órganos. Por eso, he aquí un alimento rico en calcio y que quizá no lo sabías: higos.
Fruta con calcio para los huesos
Sabíamos que los higos son buenos para combatir el estreñimiento, pero lo sorprendente y lo que algunos no conocían es que son ricos en calcio.
«Los higos son una fuente sorprendente de calcio y magnesio, nutrientes que fortalecen los huesos», dijo Holly Klamer, MS, RDN , médica dietista a Eat This, Not That. Y aseguró: “Una porción de unos cuatro higos proporciona 60 miligramos, o el 6 % del valor diario (VD), de calcio”.
El calcio es un mineral que ayuda a formar y mantener dientes y huesos sanos. Mientras, el magnesio ayuda a que los huesos permanezcan fuertes.
Según la especialista: «Los higos pueden ser útiles para tratar o prevenir la osteoporosis». Esto se debe a que: «Además de proporcionar nutrientes (calcio y magnesio) para la formación de huesos, una revisión de 2018 sobre los higos sugiere que pueden inhibir la actividad de los osteoclastos, que descomponen los huesos».
¿Qué alimento comer para la osteoporosis?
Además, de calcio y magnesio, los higos son un alimento rico en potasio. De acuerdo con Eat This, Not That, un solo higo contiene aproximadamente 161 miligramos de potasio, un mineral esencial para la salud de los huesos.
El sitio especializado cita una revisión, publicada en 2015, en la revista Osteoporosis International, que encontró que el bicarbonato y citrato de potasio que se encuentra en ciertas frutas y verduras, «reducen la excreción de calcio, que puede debilitar los huesos, y la reabsorción ósea».
Helen Lambert, PhD , autora principal del estudio dijo en esa ocasión: “Nuestro estudio muestra que estas sales podrían prevenir la osteoporosis, ya que nuestros resultados mostraron una disminución en la resorción ósea».
Fuente: Urgente24
Cultivo de higos en la región alemana de Baden-Wurtemberg
En tiempos de cambio climático, muchos agricultores buscan nuevas opciones para el cultivo local de frutas y hortalizas. Una de estas nuevas opciones es el higo, una fruta que hasta ahora se ha cultivado principalmente en la región mediterránea. Durante la Fruchtwelt Bodensee, Cécile Prunier, de la estación experimental Kompetenzzentrum Obstbau Bodensee (KOB), brindó información sobre las oportunidades y los desafíos asociados con el cultivo de higos.
Uno de los factores decisivos es la selección de la variedad, puesto que hay tres tipos de higos: morado, marrón y amarillo verdoso. Aunque los retailers prefieren la fruta de piel morada, según Prunier, los rendimientos de esta variedad suelen ser menores hasta la fecha. El mayor rendimiento se produce en los otros dos tipos de higos. Las variedades se seleccionan en función del sabor, la tolerancia al frío, el calibre, el aspecto y la vida útil. Para el cultivo de higos, se necesitan una disponibilidad de agua de baja a moderada y una irradiación alta. «Lo bueno del cultivo de higos es la baja necesidad de fertilización y el riego moderado».
Frutas comercializables
El KOB ha comparado numerosas variedades basándose en varios factores. En términos de rendimiento de producción, el higo Dalmatie amarillo verdoso obtiene los mejores resultados. Otro factor decisivo es la proporción de calibres comercializables. Los higos generalmente se pueden comercializar a partir de un diámetro de 40 mm. Las variedades Dalmatie, 1605 y Tena tienen la mayor proporción de fruta comercializable. Las variedades Pastilière y Ronde de Bordeaux tienen un fruto bastante pequeño, pero todavía están en el rango comercial, de acuerdo con Prunier.
La marca Ländle Feige («Higos de Ländle», refiriéndose al estado de Baden-Wurtemberg) se creó hace unos años para la comercialización de los higos del sur de Alemania. Los higos envasados se comercializan a través de las distribuidoras regionales OVB y WOG y el retailer Edeka. «Queremos concentrar los volúmenes para aumentar el reconocimiento entre los consumidores regionales. Gracias a la distribución centralizada, los productores no tienen que ocuparse de la comercialización y todo lo que conlleva, como el embalaje y el etiquetado. Por último, pero no menos importante, las ventas centralizadas facilitan el seguimiento y el control de la calidad de los productos».
Poco mantenimiento
Según Prunier, el higo ya tiene potencial para convertirse en una parte integral de la fruticultura del sur de Alemania y en un producto habitual en los mercados regionales. «No obstante, después de solo dos años de pruebas, el potencial de rendimiento todavía no se puede estimar. El factor decisivo para ingresar al mercado, ya sea el retail o las ventas directas, será cosechar productos de primera categoría. Además, al seleccionar las variedades, se debe prestar mucha atención a su tolerancia al frío. En general, el higo es un cultivo que requiere poco mantenimiento, situándose en el segmento de precios de las berries», concluye Cécile Prunier.
Fuente: Fresh Plaza
La isla balear de Formentera apuesta por retomar el cultivo de la higuera
Gracias a la coordinación entre la Cooperativa del camp de Formentera y el Institut Balear de la Natura (IBANAT) se han podido recuperar cinco hectáreas para el uso agrícola con la siembra de 675 higueras de 12 variedades diferentes en dos hectáreas en la finca de Can Marroig de Formentera. La gestión de la plantación por parte de la Cooperativa permitirá que la producción que se obtenga se utilice para hacer producto local, como higos secos o confitura.
La Cooperativa del camp de Formentera saca adelante este proyecto que permite recuperar una actividad agrícola que tradicionalmente tuvo esta zona protegida y que, además, dará producto de kilómetro cero en nuestro mercado de proximidad, un producto que además es muy tradicional en Formentera.
El convenio entre el IBANAT y el Consell de Formentera se firmó el 2016 y cedía 12 hectáreas de la finca pública para recuperar la actividad agrícola en espacios que tradicionalmente habían tenido este uso. Este año se ha renovado este convenio por cinco años más, lo que permitirá la explotación agrícola de esta parte de Can Marroig.
Las tareas de preparación del terreno y siembra de las higueras las ha hecho la brigada del Ibanat, los cooperativistas y los alumnos del taller de ocupación SOIB 30. Mientras que la brigada ha sido la encargada de preparar el terreno, los alumnos del taller y los cooperativistas se han encargado de la búsqueda y plantación de las higueras, que ya se habían preparado previamente a otros terrenos de la Cooperativa.
El Fons de Garantia Agrària i Pesquer de les Illes Balears (FOGAIBA), ente de la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Alimentació, ha concedido una subvención de 9.000 € al proyecto de plantación de higueras, que está incluido dentro del Plan colectivo de replantación que promueve la Cooperativa. El Plan supone la plantación de unos 4.000 árboles, especialmente olivos e higueras.
Fuente: Nou Diari
Se cumplen más de cincuenta años del cultivo del higo en Valle de Vizcaíno, Baja California Sur, México
Casi la totalidad del higo seco que se exporta es enviado a China
Texto: Elías Medina | El Sudcaliforniano
Fuente: El Sol de México
Con plantas traídas originalmente de Israel a Estados Unidos y en 1970 a Baja California Sur, el cultivo de la higuera se ha consolidado como uno de los de mayor tradición y arraigo en el Valle de Vizcaíno, en el municipio de Mulegé, en donde hay establecidas aproximadamente 200 hectáreas, de las cuales algunas parcelas aún conservan un buen estado y en plena producción de árboles que se plantaron hace 52 años.
Se trata de higo blanco de la variedad White Kadota que luego de cosecharse se seca al sol y posteriormente se envía al mercado para su consumo siendo China el principal consumidor, con producciones que varían desde 5 hasta 15 toneladas en fresco por hectárea, que se convierten en una tercera parte una vez deshidratados.
En la actualidad, al menos la mitad de las huertas se encuentran decaídas debido al paso del tiempo, a los daños causados por plagas y enfermedades y a la falta de recursos para atender los requerimientos del cultivo; de la plantación original de 150 hectáreas establecidas en 1970, en los últimos 10 años apenas ha aumentado a 200.
Abrir nuevas superficies de este cultivo no ha sido fácil. En 52 años los árboles se han aclimatado a las condiciones de una región caracterizada por un microclima en donde se registran fuertes olas de calor durante los días de verano, pero noches frescas que favorecen el desarrollo de la planta y un suelo arenoso que permite una fácil capilaridad.
Han sido muchos los intentos para trasladar este cultivo a otras regiones de Baja California y Baja California Sur. Sin embargo, los resultados no han sido del todo favorables, ya que las plantas no se desarrollan de manera adecuada o los frutos son escasos y de baja calidad. Y no es un intento fácil; se calcula que establecer una hectárea tiene un costo aproximado de 12 mil dólares y hay que esperar tres años para el inicio del retorno de la inversión con la primera producción en forma. Antes, la planta ensayará, pero con una raquítica cosecha.
Renovación, útil herramienta
En los últimos años una generación de herederos de los primeros sembradores está renovando huertas y abriendo nuevas superficies, en un modelo del que aún sobrevive el diseño de los ingenieros israelíes que proyectaron un pueblo de campesinos similar a los kibutz de aquel país.
Se trata de un ejido colectivo en donde cada familia fue dotada con dos hectáreas; una para huerto familiar de autoconsumo y otra para producción de excedentes que fue plantada con higueras, parcelas en donde aún se sigue empleando toda la familia, solo contratando mano de obra durante la recolección del fruto. Esa forma de explotación familiar prevalece aún y ha sido condición de éxito del cultivo y por tanto, sería la razón por la que ni agroempresas ni grandes productores han incursionado en el cultivo.
En mayo se publica el libro «Advances in Fig Research and Sustainable Production», un trabajo exhaustivo sobre las prácticas actuales y futuras de la producción y el consumo del higo
La publicación del libro «Advances in Fig Research and Sustainable Production», de 536 páginas y en el que han intervenido diversos expertos internacionales, se publicará en mayo de este año. Se trata de una mirada panorámica -y detallada- al mundo del higo, cuya edición ha estado a cargo de Moshe A Flaishman (The Volcani Center, Agriculture Research Organization, Israel) y Uygun Aksoy (Ege University, Turquía).
El libro, que consta de 29 capítulos escritos por expertos internacionales, incluye secciones sobre:
-Historia
-Biología y gestión del huerto
-Maduración de la fruta y gestión de la poscosecha
-Plagas y enfermedades
-Análisis ómico
-Cultivares y mejora genética
-Productos y comercio.
Este volumen sirve de referencia exhaustiva para las prácticas actuales y futuras de la producción, el consumo, la investigación y la innovación de los higos, y es esencial para los investigadores académicos y para quienes participan en la investigación y el desarrollo de la industria de los higos.
El higo, presente y futuro
El higo común (Ficus carica L.) es uno de los frutos más antiguos domesticados por el ser humano, y es originario del suroeste de Asia y del Mediterráneo. Los higos se han asociado a la salud y la prosperidad desde la antigüedad. Son ricos en fibra, potasio, calcio y hierro, además de ser una importante fuente de vitaminas, aminoácidos y antioxidantes.
En los últimos años, el aumento del consumo ha hecho que la producción de higos se traslade a nuevos países como México, Brasil, India y China. Sin embargo, el higo es un cultivo frutal difícil de cultivar. Es susceptible a las plagas de insectos y a las enfermedades, así como a los daños causados por el estrés abiótico durante el desarrollo y la maduración del fruto. Al ser una fruta delicada, también requiere complicados procedimientos de poscosecha, y el cambio climático presenta retos adicionales.
Índice de contenidos
Parte I: La historia del higo
1: La higuera desde la historia y la tradición hasta la investigación científica
2: Los restos de la higuera común (Ficus carica L.) en el registro arqueológico y los procesos de domesticación
3: La higuera en la historia y el arte
Parte II: Biología de la higuera y gestión de los huertos
4: Morfología y desarrollo del higo
5: Mutualismo Ficus-Avispa con especial énfasis en Ficus carica
6: Propagación de la higuera
7: Establecimiento de huertos de higos
8: Manejo del suelo, fertilización y riego
9: Prácticas hortícolas en diversas condiciones climáticas
10: Sistemas agrícolas sostenibles y producción ecológica de higos
11: Robótica y teledetección en los huertos
Parte III: Maduración del fruto de la higuera y gestión de la poscosecha
12: Maduración del fruto de la higuera
13: Fisiología y tecnología de cosecha y poscosecha de la fruta fresca de higo
14: Manipulación postcosecha de los frutos de higuera secos
Parte IV: Plagas y Enfermedades de la Higuera
15: Plagas de las higueras
16: Patógenos de la higuera: Virus, Viroides y Fitoplasmas
17: Enfermedades de la higuera
18: Enfermedades y plagas de la higuera después de la cosecha
19: Micotoxinas en el higo
Parte V: Análisis ómico del higo
20: Genética, genómica y transcriptómica del higo
21: Sabor del higo
22: Nutrición humana de Ficus carica
Parte VI: Cultivares de higos y cría
23: Variedades de higos
24: Mejora convencional y molecular en el higo
Parte VII: Productos de higo y comercio
25: Productos de higo de la tradición al futuro
26: Uso etno-medicinal tradicional de Ficus carica
27: Producción y comercio mundial de higos
28: Estrategias de comercialización del higo
29: Conclusiones e investigación futura
Los autores
Moshe Flaishman obtuvo su maestría en la Hebrew University de Israel y su doctorado en la Universidad de Tel Aviv. Además de su puesto permanente en el Volcani Institute de Israel, da clases en la Hebrew University. En los últimos 20 años ha investigado en profundidad la capacidad de influir en el desarrollo de los frutales de hoja caduca que crecen en el clima cálido de Israel, integrando enfoques fisiológicos, bioquímicos, moleculares y genéticos. Ha desarrollado programas de investigación en manzana, pera, melocotón e higos. Su investigación se centra en las aplicaciones hortícolas y la mejora genética para la producción sostenible de árboles. Preside el grupo de trabajo sobre higos de la ISHS.
Uygun Aksoy obtuvo su maestría y su doctorado en la Ege University de Turquía. Al estar situada en el centro de la principal región productora de higos del mundo, el Egeo, comenzó a trabajar en los higos con su tesis doctoral. Además de su puesto permanente en la Ege University, dio clases en el curso de maestría sobre agricultura ecológica mediterránea en el Mediterranean Agronomic Institute of Bari (Italia) entre 2000 y 2015.
Es miembro honorario de la Society for Horticultural Science (ISHS) e inició el Grupo de Trabajo sobre Higos en 1998. Es miembro de los comités relacionados con la ciencia de la Foundation of the International Nut and Dried Fruit Council y ha trabajado estrechamente con las partes interesadas relacionadas con el Codex Alimentarius y las normas de la CEPE. En la actualidad, dirige proyectos de seguimiento y formación sobre las micotoxinas en los higos y trabaja para el desarrollo de la agricultura ecológica y los sistemas agrícolas sostenibles.
Advances in Fig Research and Sustainable Production
Edited by: Moshe A Flaishman, The Volcani Center, Agriculture Research Organization, Israel, Uygun Aksoy, formerly Ege University, Turkey
Deliciosa mostaza de higo elaborada en Alsacia
Domaine des Terres Rouges, empresa creada en 1990 en Collonges-la-Rouge, en la Dordoña, por maestros artesanos, está especializada en la producción de mostazas, aceites y vinagres. Desde 2015, se ha trasladado a Alsacia en colaboración con la empresa Alélor, especializada también en condimentos.
Con sus productos desarrollados para las tiendas de delicatessen, la empresa lleva más de 20 años trabajando para encontrar nuevas recetas de mostaza tan inesperadas como deliciosas.
Por ejemplo, elaboran esta mostaza de higo. Una mostaza de higo dulce y sabrosa elaborada con granos de mostaza de alta calidad, vinagre e higos. Tiene una delicada fragancia y combina de maravilla con carnes a la parrilla, pechuga de pato, foie gras y verduras.
Ingredientes: Agua, semillas de mostaza, vinagre, higo (13,3%), sal, vino de licor, azúcar, conservante.
Sin colorantes ni aromas artificiales, las mostazas y condimentos del Domaine des Terres Rouges se elaboran con materias primas francesas locales de gran calidad. Estas recetas sorprendentes y perfectamente dominadas están pensadas para despertar sus papilas gustativas y compartir con usted los sabores tradicionales de la tierra francesa.
Estos productos aromáticos, fáciles de usar, encajarán perfectamente en su cocina y aportarán un sabor auténtico y natural.
La empresa produce actualmente 1.100 toneladas de mostaza, 150 toneladas de rábano picante y 500 toneladas de otros productos de alimentación al año.
Las higueras de Siguas: reliquias que nutren
Estos cultivos que datan de la época colonial han creado monumentos vivos que aún dan vida en un valle arqueológico del sur del Perú
El estudioso peruano del mundo de las higueras, además de escritor, fotógrafo y también agricultor, Christian Vera Poncela, ha publicado la crónica transmedia «Las higueras centenarias de Siguas» en la plataforma The Lexicon. El texto expone la historia de las higueras que tengo bajo su cuidado –adoptadas por un paisaje cultural arqueológico del Antiguo Perú hace 400 años– y se encuentra disponible en más de 70 idiomas. Aquí ofrecemos un resumen. Este es el link que incluye la publicación completa: https://www.thelexicon.org/reawakened/fig/.
Las higueras centenarias de Siguas –en el departamento de Arequipa y de origen hispano– tienen cuatro siglos y se encuentran rodeadas de un paisaje arqueológico en el sur de Perú. Su historia muestra una enigmática adaptación a un entorno singular, en donde culturas ancestrales encontraron un lugar para crear y vivir. En la actualidad, son un componente esencial del paisaje que las adoptó hace cientos de años. Esta historia retrata dicha coexistencia.
Las higueras de Siguas: reliquias que nutren
Este legado de más de 400 años se encuentra rodeado de un paisaje arqueológico del Antiguo Perú y se erige como un puente vivo entre América y Eurasia.
Con su fruto se elabora el chimbango y consiste en fermentar higos secos como si se elaborase una chicha, bebida muy tradicional en el Perú desde tiempos remotos. También se elabora el pan de higo, hijo del mestizaje mediterráneo, en donde se vislumbra el paso de griegos, egipcios, romanos, árabes y otomanos, quienes desarrollaron técnicas sofisticadas para conservar los higos y tener un alimento denso en nutrientes durante todo el año. Tales huellas del pasado se dejan ver en Siguas (Arequipa, Perú), en donde viven las higueras más antiguas del mundo en estado productivo.
El pasado
La biografía de las higueras es la biografía de la humanidad. Ninguna otra especie marcó a tantas religiones, leyendas, mitos y civilizaciones como estos árboles de origen asiático que se convirtieron en el sustento de tantos en diversas regiones mediterráneas y de Asia Menor. Desde las meriendas de los aguerridos espartanos hasta la cura del médico persa Ibn Sena, su estatus en el mundo antiguo alcanzó picos inusuales para el mundo moderno. Y razón no faltaba: allí en donde hubiese aridez, salinidad, insolación agresiva y carencia de agua, este árbol místico podía asomar con reciedumbre y proveer, a través de los higos, una balanceada suma de nutrientes para jolgorio –y a veces supervivencia– de ricos y pobres.
El destino de esta especie está lleno de historias de migración, viajes y adaptación a nuevos entornos. Por ello, quizás no deba sorprender que su manifestación productiva más antigua se encuentre en Siguas, un valle oculto de Arequipa, provincia del sur del Perú caracterizada por sus imponentes volcanes y un particular orgullo regional. Aquí, en este valle luminoso y árido, escenario de intercambios culturales desde hace milenios, estas higueras –introducidas a inicios de la colonia española– destacan por su grosor y carácter en medio de ruinas prehispánicas, petroglifos y geoglifos que, junto a ellas, componen un enigmático paisaje cultural y agrícola.
Los higos, de la variedad albacor, llegaron hace 400 años desde España –puede que hasta un poco más– y se encontraron con un paisaje cultural rico en intercambios culturales, tal como lo revela la evidencia hallada en Quilcapampa. Ya en el siglo XIX y buena parte del siglo XX, los higos secos constituían un elemento importante del sistema alimentario local junto con el vino, el trigo, la manteca de cerdo, las granadas y los pacayes.
Hoy
El presente de las higueras en Siguas se define por la resistencia. Los montes vienen desapareciendo para hacerle campo al ganado o por el desborde del río, su hábitat ahora se restringe a zonas de difícil acceso o acequias en donde no entorpecen el maniobrar de los tractores, las brevas se cosechan cuando cultivos más orientados a la agroindustria dejan algo de tiempo. La infravaloración de los higos es algo común, incluso en el Mediterráneo, en donde hasta hace unos años se los consideraba un cultivo poco rentable. Aún así, y sobre todo merced a sus redescubiertas propiedades nutricionales y su versatilidad gastronómica, los higos parecen recobrar algo del esplendor del pasado. Siguas no es la excepción.
En este valle, cuya imagen no difiere significativamente de la que tuvo hace 1400 años –a pesar de la pérdida de biodiversidad en las últimas cuatro décadas y la creciente amenaza de deslizamientos–, las higueras centenarias ya constituyen un componente esencial para nutrir, innovar y proyectar el pasado hacia el futuro con repercusiones que aún no podemos vislumbrar, pero que sin duda generarán nuevos interrogantes sobre las inesperadas rutas que puede tomar un alimento desde su origen en el tiempo. En este caso, resulta singular que un árbol euroasiático tenga en Siguas a su manifestación más antigua en estado productivo, al menos en este momento de la historia.
Texto y fotos: Christian Vera Poncela
Higos: una fabulosa fruta de temporada para todo el año
¿Has mirado un higo abierto como si fuese la primera vez que lo ves? Es un espectáculo para la vista, con un perfecto diseño y una combinación de colores que solo la sensual naturaleza nos podía ofrecer. Una fruta sugerente y carnosa, de un elegante rojo salpicado a la perfección con pequeñas pepitas.
Hace siglos que los higos son considerados un maná en la mesa, tanto por su delicado sabor como por sus increíbles propiedades. El único problema, como en todas las frutas, era la estacionalidad. La intención de llevar a la mesa de nuestros hogares esta venerada y versátil fruta, en cualquier época del año, es posible gracias a la mermelada de higos.
Desde la cultura egipcia hasta la griega, sin olvidar la romana… Casi todas las culturas en su época de esplendor han incluido los higos como parte de su gastronomía y remedios de salud. Esta fruta de nuestra tierra ha sido usada como guarnición, elemento secreto en elaboradas salsas, ensaladas, postres y recetas caseras.
Propiedades de los higos
-Aumenta tu energía
-Fuente rica en antioxidantes naturales
-Alto contenido en sales minerales: magnesio, potasio y calcio
-Encontramos vitaminas A, B y C
-Reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares
-Fuente rica en fibra que actúa con un interesante efecto saciante y leve laxante.
Los higos: una fruta usada por sus propiedades a lo largo de la historia
Revisando datos históricos encontramos referencias de médicos galenos aconsejando comer higos a los atletas en la antigua Grecia. Plinio en la Roma de los emperadores, también recomendaba tomar higos secos para mantener el tono y elasticidad muscular. En la Roma antigua, la higuera llegó a tener categoría de árbol sagrado. Según la mitología romana La loba Luperca dio de mamar bajo su sombra a Rómulo y Remo. Los antiguos egipcios apreciaban bastante los higos y eran considerados un manjar, presente en la mesa de los faraones, tanto secos como frescos en temporada. Incluso hemos encontrado algunas prescripciones médicas de la época hablando de los higos asados para curar algunos problemas digestivos.
Pero nuestra exótica fruta no solo marcó anteriores épocas históricas, podemos encontrar referencias más cercanas en conocidos y reputados maestros de la cocina: Alain Ducasse indicaba que “los higos casan divinamente bien con la caza, el jamón crudo de montaña, los quesos de oveja y las nueces”.
¿Te preocupa la ingesta de azúcar?
Ha llegado el momento de recurrir a fuentes oficiales para desmitificar leyendas urbanas. Según reconocidas revistas pediátricas (Anales de Pediatría de la Asociación Española de pediatría):” El consumo de azúcares de un modo equilibrado en la alimentación diaria tiene propiedades importantes, ya que favorece el aporte rápido de glucosa al cerebro y al músculo, siendo un glúcido imprescindible para el desarrollo de las funciones cognitivas y de la actividad física. El azúcar debería consumirse de forma natural con los alimentos que lo contienen, ya que además se aportan otros micronutrientes.”
Con esto no queremos decir que el consumo indiscriminado de azúcares sea recomendable, el pediatra del niño o niña debe, en función de su criterio médico, determinar la cantidad de azúcar recomendada, pero tampoco es cierto que el azúcar sea perjudicial para la salud, lo que no es saludable es el aporte a lo loco de azúcar sin valor nutricional.
¿Piensas que ha sido casual elegir los higos para nuestra selección de mermeladas?
En la antigüedad solo agosto y septiembre nos permitía disfrutar las propiedades y placentero sabor de los higos frescos y madurados al sol, pero con nuestra mermelada de higos tú decides la fecha para incorporar en tu mesa esta maravillosa fruta. No podrá resistirse ni el paladar más exigente ni el pequeño de la casa.
Ingredientes
Higos (60%), azúcar (52%), pectina, ácido cítrico, sorbato potásico.
Información nutricional por 100g
-Energía 214 kcal/907 kj
-Proteínas 0,8 g
-Carbohidratos 52,0 g
-Grasas 0 g
-Fibra 1,2 g
Fuente: La Vieja Fábrica
Foto: Klara Kulikova/Unsplash
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