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Histórica cosecha de higo en Baja California Sur, México
Este año productores del valle de Vizcaíno lograron cosechar más de 200 toneladas de higo
A poco más de una semana de que termine la zafra de higo en el valle de Vizcaíno los productores registran la mejor cosecha de la historia, con más de 200 toneladas de producto seco, casi el 100 por ciento de primera calidad y un precio récord de más de 150 pesos el kilo.
Jesús Laguna, uno de los mejores productores de la región, explicó que nunca en los 50 años de vida que lleva este cultivo se había visto tanta calidad y tanta producción, además de que por primera hubo una competencia de compradores de China y de Estados Unidos, con tres opciones de venta que llegaron a pagar precios superiores a los 150 pesos el kilo.
Recordó que la totalidad de los higos se van a China vía Hong Kong, y el higo sudcaliforniano se ha consolidado como uno de los favoritos entre los consumidores asiáticos, incluso por encima de algunos procedentes de Medio Oriente donde este cultivo tiene una tradición milenaria.
En la recolección de este fruto se generan miles y miles de jornales, generando una fuerte derrama económica en esta región del norte de Baja California Sur, ubicada en la Reserva de la Biosfera de Vizcaíno.
La cosecha inicia a principios del mes de julio y concluye en octubre, bajando paulatinamente la producción con la disminución de temperaturas y las brisas del océano Pacífico.
Entre los factores que contribuyeron a que este fuera el mejor de los años para los productores, destaca el clima favorable, poca presencia de plagas y enfermedades y la ausencia de lluvias.
Texto: Elías Medina P.
Fuente: El Sudcaliforniano
La cosecha de higos, un tesoro en el desierto mexicano de Baja California Sur
Hace 60 años un grupo de ingenieros israelíes diseñó el primer ejido colectivo del país, un ambicioso proyecto para colonizar la región más agreste y aislada de México: el Valle de Vizcaíno, Baja California.
En 1968, después de cuatro días de trayecto, el primer grupo de campesinos llegó al desierto; un par de años después, se repartieron entre colonos dos hectáreas, una para huerto familiar de autoconsumo; y la otra, para frutales y venta de excedentes suficientes para garantizar la supervivencia de una familia campesina.
Hoy, en este proyecto de vida comunal, aún sobrevive el huerto de higo blanco, cuya cosecha se va en su totalidad a Hong Kong. El manejo de este fruto demanda mano de obra durante todo el año y logra una cosecha de más de mil 50 toneladas, en las casi 200 hectáreas de higueras que existen.
El también llamado White Kadota solo crece en el desierto de Vizcaíno y en algunas áreas del valle donde prevalecen suelos arenosos, escasa precipitación, temperaturas de calor durante el día y clima fresco en las noches; hubo intentos para establecer este cultivo en otras regiones pero los proyectos fracasaron a causa del tipo desuelo y temperaturas. Todos los higos de esta cepa se cosechan en Baja California Sur.
Texto: Elías Medina
Fuente: El Sol de México
Récord histórico en el precio del higo en Baja California Sur
Con buena calidad y buena cantidad se inició de lleno la cosecha de higo en el valle de Vizcaíno, en el estado mexicano de Baja California Sur, y según el productor Jesús Laguna Hernández, el precio estaría llegando hasta los 9 dólares el kilo de producto deshidratado, el más alto de todos los tiempos.
Aunque no se sabe a ciencia cierta cuáles son las causas precisas que definen la productividad de una zafra, los agricultores ubican al factor clima como el más determinante, y es con la llegada del calor cuando se acelera la maduración.
A diferencia de temporadas anteriores, este año hizo frío hasta finales del mes de mayo, lo que favoreció el crecimiento del follaje y la floración; lo más fuerte del calor se registró la primera semana de julio, favoreciendo la madurez de los frutos que, gracias al clima benigno de los meses anteriores, llegó a producir hasta 36 piezas por brazo.
Esta zona agrícola se ubica en el desierto de Vizcaíno en el corazón de la Reserva de la Biosfera del mismo nombre, en el estado mexicano de Baja California Sur; la mayor parte de las huertas tienen 50 años de antigüedad, y en los últimos 4 años algunos agricultores han extendido sus siembras de higueras, de tal modo que esta zafra esperan obtener por primera vez una cosecha significativa después de tres años de ensayos.
Según información aportada por Jesús Laguna, una huerta en plena producción puede dar hasta 12 toneladas de higos, frutos que una vez deshidratados se convierten en 4 mil kilos, con una cosecha total estimada en la región de más de 250 toneladas.
Finalmente el productor explicó que el proceso de secado se realiza de manera natural con la exposición de los higos al sol durante varios días, que una vez deshidratado se selecciona y se envasa para su comercialización.
Texto: Elías Medina P.
Foto: El Sudcaliforniano
Fuente: El Sudcaliforniano
Impulsan cultivo de higos en zonas áridas de Baja California Sur, México

Texto: Joel Cosío
Fuente: Agencia Informativa Conacyt
Un grupo de investigadores del Departamento Académico de Agronomía de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), en colaboración con la Fundación Produce Baja California Sur A.C., analiza la sanidad de suelos en plantaciones de higo, en la región de El Vizcaíno, ubicado en el municipio de Mulegé, Baja California Sur.
Por medio del saneamiento del suelo, con el uso de productos orgánicos, tienen la intención de incrementar la producción de higos en la zona que se caracteriza por un clima árido.
“El objetivo, mediante análisis fisicoquímicos y microbiológicos del suelo, así como de la planta de higo, es determinar cuáles son los productos orgánicos que favorecen la recuperación de la sanidad del suelo y en un lapso de dos años incrementar la producción”, señaló el doctor Sergio Zamora Salgado, jefe del Departamento Académico de Agronomía de la UABCS y coordinador del proyecto Uso de Agrobiológicos y Productos Orgánicos para Mejorar la Sustentabilidad del Suelo y Saneamiento del Higo en el Ejido Gustavo Díaz Ordaz, en la Región de El Vizcaíno, Baja California Sur.
Los especialistas explicaron que las plagas de nematodos en el suelo —gusanos microscópicos— atacan las raíces de las plantas de higo, ocasionando una carencia de nutrientes y evitando el adecuado desarrollo de los cultivos frutales.
Por lo tanto, pretenden generar un nicho ecológico adecuado para el crecimiento de organismos que combaten a los nematodos, agregar las cepas de estos organismos para que se desarrollen y generen un equilibrio en el suelo.
“En este proyecto combatiremos los nematodos, generando un ambiente microbiológico más adecuado en el suelo para que existan poblaciones de enemigos naturales de los nematodos, que son consorcios de organismos, como los hongos Paecilomyces lilacinus y Paecilomyces variotii, además de bacterias de distintos géneros. Esto con el uso únicamente de productos orgánicos y biológicos que, además de combatir los nematodos, enriquezcan el suelo con materia orgánica”, mencionó el maestro en ciencias Gregorio Lucero Vega, profesor e investigador del Departamento Académico de Agronomía de la UABCS e integrante del proyecto, a través del cuerpo académico de Agricultura en Zonas Áridas de la institución.

Los especialistas señalaron que los nematodos proliferan rápidamente en suelos arenosos, con poca cantidad de materia orgánica, cuando son regados en exceso. Estas condiciones son las que presenta la región de El Vizcaíno, por lo tanto, una de las líneas de acción del proyecto es la capacitación a productores agrícolas, para que apliquen el riego en cantidades mínimas de agua requeridas por las plantaciones.
“En los cultivos frutales en suelos arenosos, por el afán de que no les falte agua, a veces los productores riegan demasiado las plantaciones y a algunos microorganismos patógenos les favorecen tales condiciones. La mejor forma de combatir este problema es regar con cantidades de agua mínimas necesarias”, aseveró Lucero Vega.
Una de las finalidades del proyecto es demostrar a los productores agrícolas que con técnicas preventivas y correctivas en las plantaciones de higo, uso de nichos ecológicos en el suelo, materia orgánica, humedad y aireación óptima, pueden incrementar la producción, que actualmente en promedio es de 2.5 toneladas por hectárea.
Agricultura en zonas áridas
Desde el 2009, la UABCS, en conjunto con la Fundación Produce Baja California Sur y productores agrícolas de Baja California Sur, ha trabajado en función del desarrollo de agricultura en zonas áridas.
Los diversos programas de investigación y desarrollo incluyen la producción de hortalizas y semillas orgánicas, desarrollo de procedimientos para mejorar la calidad y aumentar la producción de mangos orgánicos y generar tecnología y procesos para el combate de plagas y enfermedades que afectan diferentes cultivos de la región.
“En las regiones áridas, los principales factores que dificultan el desarrollo de la agricultura son el estrés hídrico y salinidad; tenemos inclusión salina a los acuíferos. Sin embargo, hemos trabajado en todo el estado para el desarrollo de la agricultura, a pesar las adversidades”, aseveró el doctor Francisco Higinio Ruiz Espinoza, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y responsable del cuerpo académico de Agricultura en Zonas Áridas, adscrito al Departamento Académico de Agronomía.
“Durante ocho años de trabajo, hemos favorecido a más de cuarenta productores agrícolas, desde la zona de Los Dolores, con (proyectos de investigación y desarrollo de) plantas aromáticas, producción de hortalizas y semillas orgánicas, en el Valle de Santo Domingo con cítricos, en Santiago con mango orgánico y en esta ocasión en El Vizcaíno con higos”, finalizó Ruiz Espinoza.
El cuerpo académico de Agricultura en Zonas Áridas de la UABCS está reconocido por la Secretaría de Educación Pública (SEP) como una asociación consolidada y de alta calidad en el noroeste del país.

El higo, un fruto apto para el campo árido sudcaliforniano
En la UABCS, los especialistas además experimentan con plantaciones pilotos de higos de la variedad White Kadota, Black Mission y Brown Turkey. Estos frutos poseen menores requerimientos hídricos que algunos cítricos, como la naranja que se cultiva principalmente en el municipio de Comondú, en Baja California Sur.
Entre los resultados que han obtenido, se encuentra una disminución en el marco de plantación, que es la distancia entre cada planta sembrada, para incrementar la intensidad de producción en hasta treinta por ciento aproximadamente. Asimismo, la constante radiación solar, aunado a procesos de mejora del suelo, han generado plantas adecuadamente nutridas, que generan una producción rentable de higo.
Cabe destacar que los especialistas han determinado que la respuesta de la variedad de higo blanco White Kadota en un clima cálido seco con lluvias en verano (clima presente en la mayor parte del municipio de La Paz) produce frutos abundantemente en los meses de invierno, mientras que el higo negro Black Mission en los meses de verano. En el clima antes mencionado, por lo tanto, una de las estrategias de producción que en un futuro se pueden implementar en el campo sudcaliforniano es contar con plantaciones de higo de distintas variedades y adecuar el manejo de estas a cada clima en específico.
El microclima de México favorece una cosecha de higos abundante y de mayor calibre
Los higos importados de México están demostrando ser una cosecha de buen tamaño. «La oferta es muy buena. De México llega una muy buena primera y segunda cosecha», afirma Mario Masellis, de Catania Worldwide, compañía ubicada en Mississauga, Ontario, Canadá, y destaca que la cosecha podría durar hasta finales de abril y, posiblemente, principios de mayo. Aunque la producción es aproximadamente la misma que en 2016, Catania observa que está llegando alguna fruta de mayor calibre en estos momentos desde el citado origen.
“Aunque México, en principio no era el lugar más habitual para el cultivo de higos en esta época del año, descubrimos este microclima de México hace unos años para cultivar higos en los meses de invierno», dice Masellis. «Ahora mismo, la competencia proviene del hemisferio sur. Quienes suministran higos son Sudáfrica, Chile, Israel y Turquía, y cualquier país de Oriente Próximo que los produzca».
Los precios son estables
Dado que la cosecha es de tamaño regular y que producen cantidades regulares cada semana, los precios de esta fruta se han mantenido constantes. «Los precios han sido estables porque hay oferta», explica Masellis. «Pero cultivar en México ha ayudado a reducir los precios, porque está a un viaje de camión, y no a un vuelo desde el hemisferio sur», añade.
Dicho esto, es posible que Catania experimente un aumento de la demanda de higos hacia Semana santa. «Los higos se siguen considerando, generalmente, como un producto especial para celebraciones», señala Masellis. También se sigue percibiendo como un producto tropical, «por lo que muchas cadenas de distribución pueden ser reacias a ofrecerlo regularmente por su factor de perecibilidad», apunta. Asimismo, destaca que las cadenas de todo tipo –desde enseñas de descuentos hasta cadenas de alta gama– los incluyen en su oferta si se encuentran en centros urbanos grandes rodeados por poblaciones multiculturales.
Texto: Pieter Boekhout
Fuente: Fresh Plaza
Productores de higo de Lerdo (México) comercializarán en Japón

La empresa Integradora Agroindustrial de Frutas y Hortalizas S. A. de C. V. de Lerdo, Durango, México, enviará en julio 20 mil barras elaboradas a base de higo, a una empresa japonesa.
El acercamiento con el mercado asiático es resultado de su participación en ferias internacionales, de donde surgió el interés tanto de empresas de origen japonés como chinas.
Después de presentar su producto en el escaparate mundial, dos empresas japonesas llegaron a la Región Lagunera con la finalidad de conocer el sistema de producción, así como la calidad del fruto, que debido a sus nutrientes y al déficit que existe en otros países, es un producto con alta demanda en el mundo.
Después de la visita de los empresarios japoneses a las huertas, la empresa de Lerdo formalizó un acuerdo con una de las empresas asiáticas, que establece que en el mes de julio se enviarán 20 mil barras de higo como muestra.
Sin embargo, el director de Integradora Agroindustrial de Frutas y Hortalizas, Fernando Molina Rodríguez, destacó que existe el potencial para enviar pedidos mayores.
También, por invitación del Gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres, estuvieron presentes en la Agroalilmentaria Food Show que se realizó en México, en donde presentaron pastas y dulces en base a higo y suscitando el interés de ocho empresas de diferentes nacionalidades. Entre las cuales destacó una de origen ruso, que pidió higo fresco, en el cual están trabajando para que el producto tenga mayor duración en el anaquel.
Además informó que una empresa canadiense está interesada en sus higos y productos derivados.
Las proyecciones para este año de los empresarios lerdenses son positivas para fortalecer relaciones comerciales en el exterior, incluyendo a Estados Unidos, esto debido a que a nivel mundial se está incrementando la demanda del higo.
A nivel local, por otro lado, la diversificación de los productos en base al higo producido en la región mexicana de La Laguna ha ocasionado que estén en los estantes de reconocidos supermercados, con proyecciones de aumentar su demanda.
Por el momento, la producción de higo se encuentra en la etapa de poda de los árboles y en junio empezarán a dar frutos.
Además, a la par están en la reestructuración de la planta de procesos, lo cual permitirá enviar las muestras a los clientes asiáticos a mediados de julio.
Texto: Isis Rábago
Fuente: Milenio
La producción de higos en el estado mexicano de Durango se prepara para dar el salto a la exportación
La producción de higo en Lerdo, ciudad del estado mexicano de Durango, se encuentra en expansión gracias al uso de tecnología, nuevas técnicas y estándares de calidad que permitirán en cinco años iniciar la exportación a países europeos como Austria.
Fernando Molina Rodríguez, director general de Laguna Figs, explica que en el estado mexicano de Durango se realiza la producción de higos siguiendo tres vías: 1) Producción de alto rendimiento con huertas de hasta 2500 plantas por hectárea con sistemas de riego presurizado y cobertura plástica para protección; 2) Productores tradicionales que llegan a tener más de 10 mil higueras, entre los que hay árboles jóvenes pero también otros que tienen 120 años y 3) La producción de traspatio en cuatro municipios, Rodeo, Nazas, Simón Bolívar y Tlahualilo, aunque también está en expansión y además se busca desarrollar otras dos rutas, de Peñón Blanco a Tlahualilo y de Durango a Vicente Guerrero.
La producción de traspatio es comprada al íntegramente por la marca Laguna Figs, marca registrada de Integradora Agroindustrial de Frutas y Hortalizas SA. de CV., que tiene 20 socios con establecimientos de alta densidad en los municipios de Lerdo, Gómez Palacio, Mapimí y Tlahualilo, siendo una empresa cien por ciento lagunera.
Gracias a numerosas pruebas y técnicas, actualmente se ha logrado que los árboles acorten su tamaño y sean más productivos de fruta, así, en vez de medir 8 metros de altura pueden medir tres metros con mayor producción, lo que ha permitido expandirse más allá de las fronteras del estado y llegar a Nuevo León, Chihuahua, Sonora, Zacatecas, además de que ya han manifestado su interés personas de Michoacán, Morelos y Baja California Sur.
Laguna Figs, que actualmente venden a una cadena nacional de centros comerciales, se encuentra en vías de exportar. “Este proyecto es importante porque a diferencia de los demás está basado principalmente en el mercado como eje rector. Tenemos una demanda de 12 mil toneladas de una empresa austriaca que la vamos a completar en 5 años. La demanda corresponde a que es una fruta con más nutrientes, vitaminas y minerales, por lo que es atractiva a nivel mundial”, dijo Molina.
Laguna Figs maneja 10 productos: Higo con chile, chamoy, pasta de higo, higo con nuez y chocolate, higo envinado gourmet, empanadas, ates y galletas. Además desarrollan dos nuevos productos: Chamoy en diferente escala y barras energéticas.
Texto: Diana González
Foto: El Siglo de Torreón
Fuente: El Siglo de Durango
El higo, habitante del desierto mexicano
La higuera tolera bien las altas y bajas temperaturas, se encuentra en climas muy variados, aunque como originario del Medio Oriente, prefiere un clima cálido y seco.
La higuera produce un fruto muy apreciado, que se consume en fresco como rica fuente de nutrientes, el higo, es blando, muy dulce, su pulpa es de color encarnado y blanco, por fuera está cubierto de una piel verdosa, negra o morada, según la variedad.
Los higos son ricos en azúcares, contienen cradina, sustancia digestiva en la que se encuentran ciertas cantidades de ácidos cítrico, málico y acético; asimismo, potasio, magnesio y calcio; vitaminas A, B1, B2, B3 y C; el 80 por ciento del higo es agua.
Los higos también se pueden consumir como fruto seco, en almíbar, en conserva, en mermeladas, en pasta para la elaboración de galletas, bombones de higos revestidos de chocolate, rellenos con dulce de leche, licor de higo, entre otras presentaciones.
Las higueras comunes se cultivan también como ornamental en jardines y patios internos. La cosecha de higo va desde julio, en los lugares más al sur, o agosto en los climas más septentrionales, hasta las primeras heladas del invierno.
El higo en México
Destacan en producción de higo los estados de Morelos, Baja California Sur, Puebla, Veracruz e Hidalgo. A nivel nacional se cultivan 1.200 hectáreas, con una producción estimada de 5.380 toneladas y un valor de producción de alrededor de 50 millones de pesos.
Si quieres conocer más información del higo o de otros productos agrícolas, visita la México Alimentaria 2016 Food Show, que se llevará a cabo del 8 al 10 de diciembre en el Centro Banamex, Ciudad de Méxco.
Vía: GOB.MX
Disminuyó la producción de higo en Baja California Sur, pero aumentó la calidad del fruto
El cambio climático, con sus variaciones radicales en las temperaturas, afectó la producción de higo en el valle de Vizcaíno, disminuyendo la producción en más de un 30%, pero mejorando considerablemente la calidad de los frutos y, en consecuencia, el precio, que subió de los 80 hasta 100 pesos por kilo.
A diferencia de años anteriores, en esta zafra se cosechó mucho menos fruta de segunda y la de primera resultó de una calidad superior, con higos más robustos, sanos, perfectamente formados y de mejor sabor, según informó Jesús Laguna Hernández, uno de los productores de la región.
Aunque aún no hay cifras oficiales sobre el volumen de esta cosecha, se estima que habrá de rondar las 170 toneladas en fruto deshidratado al sol, que en su totalidad se está exportando a China.
Con más de 120 hectáreas establecidas la mayor parte con árboles de casi 50 años, el valle de Vizcaíno, en Baja California Sur, se ubica como el principal productor de higo del país, con cosechas récord de más de 400 toneladas en años anteriores, aunque la producción ha caído debido la edad de las plantaciones.
Por cada 5 kilos de higo fresco se obtiene uno en seco, en un proceso de deshidratación al sol que requiere de una gran cantidad de mano de obra ya que todo se efectúa a mano, generando miles de jornales durante el secado y la recolección.
La cosecha inicia a principios del mes de julio y dura hasta finales de septiembre o inicios de octubre, plazo en el que miles de familias se dedican a la pizca de las aproximadamente mil toneladas de higo, que una vez secado al sol se convierten en 170 de primera y unas 30 de segunda, dependiendo del clima y del tratamiento que cada productor le dé a su huerta, ya que se trata de pequeñas parcelas de no más de 4 hectáreas.
Texto: Elías Medina P.
Fuente: El Sudcaliforniano
Pioneros del cultivo de la higuera en el estado mexicano de Chihuahua
Con un cultivo que poco se conoce y del que no se tiene asistencia técnica, los hermanos Felipe y Mario Quintana, se aventuraron a la plantación de higueras en la región de Delicias, perteneciente al estado mexicano de Chihuahua. Hoy, tienen 4 hectáreas de 3 variedades distintas y producen higo, mermelada y también deshidratado y para pasta.
Todo comenzó hace unos 10 años, recién salidos de sus estudios profesionales y con un terreno de su padre, que querían hacer producir. “No somos chileros, ni cebolleros y queríamos un cultivo de poco consumo de agua y poco cuidado, así que se pensó en las higueras”, explica Mario Quintana.
Nada ha sido fácil, porque para el 2011, cuando se registro en febrero la helada de menos 18 grados, los árboles se resintieron, pero la nobleza de la higuera, hizo que rebrotaran y en algunos que tuviera producción ese mismo año. Ahí, creció más el cariño por este cultivo.
La cosecha para la variedad “black mission”, que permite dos cosecha, comienza en mayo con la breva y en julio viene la del higo. Esta especie es la preferida de los mercados, ya que se trata del fruto de color negro, el más conocido.
Las dos variedades restantes: “kadota”, es el blanco o amarillo, que tiene un destino más industrial; y la “brown turkey”, un higo oscuro, de gran tamaño, más delicado, por lo que exige un cuidado especial en el manejo de cultivo y sobre todo a la hora de la cosecha, explicó el propietario de la huerta.
Se ha ido aprendiendo junto con el crecimiento de los árboles, en la región de Delicias hay poco trabajo técnico de este cultivo. Muchas cosas se han hecho a través de investigar en internet, como la distancia entre árbol y árbol, condiciones de genética, etc.
Hay cosas que se han aplicado y que no han dado los resultados esperados, por ejemplo, se aplicó un acolchado de bagazo de agave, para retener agua y evitar el crecimiento de hierba, y no funcionó.
“Tenemos un efecto error-corrección, porque no hay a quien preguntarle, la higuera en producción no es lo mismo que la higuera que tenía la abuela en el patio”, reflexionó, al referir que se tienen que podar en tiempo y forma; se les aplican concentrados naturales para evitar enfermedades, se les apoyan con abonos que no contaminen, se usa el control biológico, porque se trata de un alimento que sale rápido, porque su vida es corta.
Se están apoyando con especialistas de Estados Unidos para mejorar las variedades, incluso traerlas de allá.
“Cuando se nos presentó el problema de los pájaros que picoteaban el producto, no teníamos manera de espantarlos, por algún tiempo fueron nuestros ‘socios’, pero a alguien se le ocurrió poner entre las ramas discos compactos y el destello con el sol los ahuyenta, es así que se observan CD’s en las higueras, cumpliendo su función de espantapájaros”, dijo entre risas.
El mercado de los hermanos Quintana es estatal, la mermelada y el hijo en presentaciones de 9 kilos y 454 gramos, son enviados a centros comerciales, con la debida etiqueta, bajo la razón social “Delicia” en el caso de la mermelada; y en el higo solo “Higos Frescos”, ambos procesados por Agrofrut Delicias, la empresa familiar, ubicada en la carretera Delicias-Satevó.
En la actualidad, la empresa ya produce sus propias plantas, se tienen establecidos árboles pequeños, que de acuerdo a la variedad pueden comenzar a producir en tres años de plantados, pero hay algunas precoces que en el primer año ya dan fruto.
En promedio por hectárea se cosechan unas 15 toneladas de higo de todas las variedades que se tienen.
Se siente mucha satisfacción, porque sin apoyo económico ni tecnológico de nadie, con el sacrificio de la familia se ha ido avanzando. La expectativa es llegar a una gran industrialización de este árbol, “al que le tenemos mucho respeto y cariño”.
Texto: Evangelina Fuentes Sáenz
Fuente: El Diario
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