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La empresa extremeña Ecoficus mejora la recolección y calidad del higo seco con las “mantas antihierba”

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Después de llover, con mantas antihierba
Después de llover, sin mantas antihierba

La empresa extremeña Ecoficus, pionera en España en la producción y comercialización de higos secos y bombón de higo en ecológico, sigue innovando para conseguir productos de mayor calidad y medioambientalmente más sostenibles. Desde hace varias campañas viene probando la introducción de “mantas antihierba” que cumplen diferentes funciones y que sobre todo permiten una mejor recolección del fruto.

La empresa, que cuenta con su fábrica de elaboración en Casar de Cáceres y sus propias plantaciones de higueras en Almoharín (Cáceres), está dirigida por Juan Jesús Collado, quien considera que la apuesta medioambiental es clave para el futuro de la agricultura.”Uno de los sectores principales en la transformación del medio ambiente natural es la agricultura, por eso es muy importante que esta sea lo más sostenible posible, que reduzca los gases de efecto invernadero y la huella de carbono, que minimice el consumo de agua y que a la vez sea capaz de regenerar los productos que extrae de la naturaleza lo que hoy llamamos la economía circular”, asegura el director de Ecoficus. “Y el mejor método de cultivo agrícola para cumplir estos objetivos es la agricultura ecológica, ahora bien para cambiar con el sistema tradicional de cultivo se necesita un gran esfuerzo y unos cambios de hábitos”.

La recolección del higo seco espera que el higo caiga al suelo para proceder  a su recogida, en diferentes tandas a lo largo de la campaña, con el uso muy extendido de sopladores. Los higos de esta forma pueden llegar a pasar varios días en el suelo entre recogida y recogida. La introducción de distintos sistemas de recolección está siendo estudiada en Extremadura incluso por entidades públicas como Cicytex en su Finca La Orden, mediante sistemas de mallas con una estructura metálica de base.

Ahorros
Ecoficus plantea un sistema de “mantas antihierba” que van directamente sobre el suelo, lo que reduce su coste. Con diferentes beneficios. Según Juan Jesús Collado, “hay métodos tan sencillos cómo las mantas antihierba (que son 100% reciclables), y que permite a los agricultores ecológicos disminuir  la emisión de gases de efecto invernadero, al reducir en más de un 50% los trabajos de laboreo, teniendo en cuenta que la misión  del arado principalmente  es eliminar las malas hierbas que compiten con el cultivo principal. Y no arar supone también no remover y erosionar la capa vegetal del suelo con lo que se evita las escorrentías cuando hay lluvias torrenciales. Con la manta antihierba se ahorra hasta un 30% en el consumo de agua al evitarse la  evaporación y el estrés hídrico de la planta en los tórridos veranos de Extremadura es mucho menor”.    

Tormentas
Además, “en el caso de algunas frutas como los higos secos ya sean ecológicos o no,  las mantas antihierba suponen además un sencillo sistema que puede terminar con dos de los problemas más grandes que tiene este cultivo como son las tormentas de verano  (algo por otro lado muy frecuente como ha ocurrido a finales de agosto) que suponen unas pérdidas enormes para el sector, compuesto principalmente por pequeños agricultores”. Teniendo en cuenta que la gran mayoría han renunciado al aseguramiento “por el incremento desmesurado de las pólizas de seguro causado por la frecuencia de los siniestros pues los higos se estropean un año sí y otro también”, asegura el Gerente de Ecoficus.

El agua y el barro es un gran enemigo del higo seco en la época de recolección. Según Juan Jesús Collado, “las mantas impiden que los higos se embarren con el suelo, ya que  sólo hay que esperar a que escampe y se sequen. El otro gran problema es el sanitario pues tradicionalmente se han recogido del suelo. La manta haría que cayeran en ella con lo que el fruto no estaría en contacto con la tierra por lo que mejorarían notablemente las condiciones sanitarias. Por todas estas razones y alguna más la manta antihierba es un sistema a implantar en nuestra agricultura para facilitar que las explotaciones familiares tengan la oportunidad de poder luchar contra el cambio climático. Nosotros esperamos que nuestra administración regional tenga en cuenta estas reflexiones y pueda ayudar financieramente a unos sectores tan importantes para paliar el cambio climático  en nuestra región”.

La recolección y secado del higo seco resultan claves para mejorar su calidad

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La recolección y el secado del higo seco se han convertido en elementos claves para mejorar la trazabilidad y seguridad alimentarias del sector del higo. El Grupo Operativo del Higo Seco, que coordina Adismonta y que cuenta con la presencia de destacadas cooperativas, empresas  instituciones investigadoras como Cicytex y UEX, es consciente de ello.

“En las últimas décadas, el aumento de la demanda de higo seco ha supuesto un mayor interés del sector productivo y de la industria transformadora por este producto de elevada calidad nutricional. Un punto clave en este cultivo es la recolección y el secado de los higos. En las plantaciones tradicionales de secano con amplios marcos de plantación, la recolección se realiza en el suelo, los higos caen a medida que avanza su maduración y continúan secándose de forma natural al sol. Este proceso, que se realiza 2 ó 3 veces desde mediados de agosto hasta finales de septiembre, tiene como ventaja los bajos costos de capital y operación. Sin embargo, propician el contacto de los higos con diferentes insectos parásitos que no solo limitan de manera significativa la producción de higos, sino, lo más peligroso, la relación insectos-hongos-micotoxinas compromete seriamente la viabilidad de este cultivo por su peligrosidad”, aseguran los responsables del Grupo Operativo en su proyecto.

Otro punto crítico en el cultivo del higo seco tiene que ver con el momento en que el producto llega a la cooperativa o la empresa transformadora desde el campo. “Técnicas utilizadas en la industria como el escaldado y posterior secado, unido a largos periodos de almacenamiento en cámaras con temperaturas no adecuadas, favorecen nuevamente la proliferación y el desarrollo de insectos y mohos en los higos a lo largo de su almacenamiento y comercialización. Todos estos problemas aumentarán gravemente ya que el producto utilizado actualmente por los agricultores para la desinsectación de higos tiene limitada su autorización oficial (MAPAMA), según el Grupo Operativo.

Los higos secos son almacenados a temperaturas entre 6ºC a 30ºC hasta su comercialización (entre 3 a 12 meses), siendo una etapa crítica para el desarrollo fúngico y la producción de micotoxinas. Antes de salir al mercado los higos son escaldados a temperaturas entre 60ºC y 100ºC durante 2-3 minutos y posteriormente secados, generado condiciones de temperatura y humedad que favorecen de nuevo la proliferación de hongos toxigénicos.

Para el control de micotoxinas, la industria utiliza lámparas ultravioleta que permiten visualizar la presencia o no de fluorescencia que indican la existencia de contaminación. Este control depende de la cualificación del personal, así como de la concentración y tipo de micotoxina producida. El sistema no garantiza la inocuidad del producto. Entre las tecnologías alternativas propuestas en diferentes países destacan la utilización de estufas o secadores artificiales de aire caliente, tratamientos químico como bisulfato de

sodio, dióxido de sulfuro solo o en combinación con peróxido de hidrógeno, emulsiones de ésteres de metilo y etilo o tratamiento alcalino usando soluciones acuosas, tratamientos con ozono, aplicación de sustancias antimicrobianas de origen vegetal o de microorganismos antagonistas como control biológico.

La total trazabilidad que exigen las cadenas de distribución modernas, tanto para el mercado nacional como para el internacional, obligan a buscar soluciones a estos desafíos para el sector. Siempre con la finalidad de que el higo seco llegue envasado al cliente final en las mejores condiciones higiénico-sanitarias, pero también de sabor y gusto. “La evolución actual de las tendencias del consumo hacia productos naturales con garantía total de seguridad es imparable, de ahí que el desarrollo del proyecto y el alumbrar soluciones a la problemática planteada, sea de una necesidad imperiosa desde el punto de vista de los consumidores”, asegura el Programa Operativo.