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Una higuera crece hacia abajo en un techo de piedra y sigue dando frutos

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Texto:  Juan Antonio Pascual Estapé
Fuente: Computer Hoy

En unos antiguos baños termales romanos en Baia, Nápoles, una higuera crece al revés. Literalmente, boca abajo. Lo hace, además, en un arco en el que solo hay piedra. Según los botánicos, desafía toda lógica… y también a la gravedad.

Los baños termales de Baia, en Nápoles, fueron hace casi 2.000 años uno de los mayores centros turísticos del Imperio Romano. Aquí tenían casa los emperadores Julio César, Calígula y Nerón, y se dice que Cleopatra se bañó en sus aguas. La alta sociedad acudía a bañarse, socializar, meditar y relajarse.

Era también un lugar conocido por sus fiestas nocturnas y sus orgías romanas. La ciudad de Baia llegó a cubrir parte del golfo de Napóles. Pero estaba asentada en terreno volcánico, origen de las aguas termales.

Baia no acabó como Pompeya, cubierta por ceniza de volcán. Fue saqueada por los bárbaros, cuando invadieron Roma, y luego por los musulmanes. La actividad volcánica hizo crecer las aguas hasta 10 metros por encima de la ciudad, inundándola casi por completo en el mar.

Las ruinas de los baños termales de Baia son una atracción turística, pero uno de los lugares más visitados es un ser vivo: una higuera que crece al revés, de arriba abajo.

Es un ejemplar único que tiene intrigados a los botánicos, porque hay varias cosas inexplicables.

Las higueras son conocidas por crecer en lugares difíciles, pero este ejemplar ha crecido en mitad de un arco de piedra, en donde teóricamente apenas hay tierra:

Como vemos, las raíces del árbol se incrustan en la piedra. ¿Cómo llegó la semilla hasta ahí, en mitad del arco? Dicen los arqueólogos que esta construcción pertenecía a la villa de Nerón.

Es también muy raro que una higuera pueda crecer hacia abajo, y dar frutos. Los higos pesan bastante y deben crecer en contra de la gravedad, como las raíces.

Aún así el árbol está perfectamente sano, y a punto de tocar el suelo. Pero parece como si la propia higuera lo evitase, y continúa creciendo… paralela al suelo.

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